la conversación

Entradas de Marzo 2008

Le voyage du ballon rouge – Hou Hsiao-Hsien

Marzo 30, 2008 · 1 comentario

Categorías: trailers

Mis elegidas

Marzo 28, 2008 · 2 comentarios

En Haciendo Cine pidieron a los colaboradores que seleccionáramos cinco películas del BAFICI. Sin haber visto nada, mis elegidas fueron: My Winnipeg, de Guy Maddin; En la ciudad de Sylvia, de José Luis Guerín; Boarding gate, de Oliver Assayas; Le voyage du ballon rouge, de Hou Hsiao-Hsien y Paranoid Park, de Gus Van Sant. La elección tuvo que ver, en todos los casos, con las películas anteriores de estos directores, que me gustaron mucho.

Lamentablemente, todavía no está disponible la grilla de programación del festival para enterarse de los días y horarios de proyección. Pero según escuché de boca de uno de los programadores, el catálogo y la programación ya entraron a imprenta y estarían disponibles el martes próximo. Parece que la venta anticipada de entradas también empieza ese día.

 

 

 

Categorías: arbitrarias · noticias

Falacias K

Marzo 28, 2008 · 4 comentarios

La agitación que vive el país desde el martes llegó también a este blog. Hace tres días que cubro para Clarín los “piquetes fashion”, así que difícilmente pueda escribir sobre otra cosa.

La sensación es rara, muy contradictoria. El martes, pasadas las doce, estaba parada en el umbral de un edificio mirando cómo los piqueteros de Pérsico y D’Elía repartían trompadas entre la gente bien que se había acercado a protestar a la Plaza. Parada desde hacía horas -había arrancado a las 20, andá a un cacerolazo en Recoleta, me dijeron-, me senté en un escalón a descansar. Entonces se acercó un pibe con los ojos increíblemente rojos, se sentó a mi lado y preguntó:

-¿Y vos, qué opinás de esto?

Me quedé callada. Cada frase que articulaba en mi cabeza era desarticulada por la siguiente. Si hay algo de lo que estoy segura después de haber seguido el conflicto y visto los incidentes en Capital de cerca, es que el tema es complejo, que no estamos frente a una polarización tan clara entre la oligarquía, o la derecha, y el campo popular, como pretenden algunos. Creo que hay más de retórica que de realidad en ese discurso. Como no pude contestarle, habló él:

- Yo soy adicto al paco. Y es feo. Y acá veo a la gente que no está unida, está mal, esto está mal.

Tenía razón. Todo ahí estaba mal, muy mal.

En 2003 voté a Kirchner y el año pasado iba votarla a ella, hasta que Pino Solanas presentó su candidatura -y no fue un voto corporativo, como dijo alguien. Creo que el modelo de país que necesitamos tiene mucho más que ver con lo que vienen haciendo los K que con lo que puedan proponer Macri o Carrió. Aclaro, entonces, que no soy anti K. Y sin embargo, lo de estos días me resulta incomprensible. Los discursos del martes y del jueves estuvieron cargados de soberbia, de violencia. Con las retenciones, se equivocaron. Las retenciones deberían ser para los grandes, no para todos. Ahora hablan de subsidios compensatorios para los pequeños y medianos, y esa es la prueba de que se equivocaron, si hubieran pensado realmente en los chacareros de Chaco, Formosa o Corrientes, en los pequeños productores, hubieran establecido medidas diferenciadas desde el principio. Creo que tiene que haber retenciones a los grandes. No defendería a la Sociedad Rural o a los grandes pools de siembra, ése no es el debate. Pero con estas medidas los pequeños se van a fundir y van a tener que regalarle sus tierras a los Miguens. Además: ¿estas retenciones no coparticipables son realmente redistributivas? Puede que en algún punto lo sean, y por eso no las cuestiono mientras se apliquen a los grandes. Pero me parece que un debate honesto no puede soslayar que una verdadera redistribución del ingreso pasa, también, por una reforma impositiva más profunda, algo que este Gobierno no hizo hasta ahora y no parece tener en agenda.

No soy economista y no puedo discutir el tema con la profundidad que querría. Pero hay otras cosas que cualquier persona razonable está en condiciones de ver y cuestionar. No entiendo cómo puede ser “de izquierda” o “progresista” o “nacional y popular” un gobierno que manda a los piqueteros como fuerza de choque, a pegarle a gente que no fue a pegar. No entiendo cómo los movimientos de base pueden ir a la Plaza a cumplir el rol de la policía y considerar que eso es progresismo.

Y no puedo creer que Cristina diga que la gente que hace el paro o lo apoya, en realidad cuestiona su política de derechos humanos. Es una falta total de respeto, sobre todo a los defensores de los derechos humanos. Hay algunos -muchos- que sí la cuestionan, eso está claro. En estos cacerolazos vi gente que, en lugar de sacar de casa la cacerola, llevó campanitas de bronce, esas campanas que en las películas -y yo creía que sólo en las películas- se usaban para llamar a los criados. Hablé con señoras de Recoleta que decían que todo esto pasa porque son guerrilleros. Hablé con algún tipo que dijo que es culpa de Perón. Había gente que añoraba lo peor de nuestra historia. Pero no todos. Me parece que, en el interior, muchos de los que mantienen los piquetes desde hace dos semanas la votaron a ella y son bastante más nac&pop que Cristina, Néstor y sus tierras patagónicas. Y en Capital, hubo gente que protestó por lo que hacen con la inflación, por la falta de previsión en materia energética, por los proyectos absurdos como el tren bala, que cuestan 3600 millones de dólares, mientras los trenes suburbanos se caen a pedazos. ¿Esas protestas no son válidas? Es una falacia decir que son todos procesistas que piden por Videla. Y, en boca de una Presidenta, es una irresponsabilidad. Es una falta total de respeto a los derechos humanos hablar con un tipo como D`Elía en el escenario, que reparte trompadas, dice que odia a todos los de Barrio Norte y se declara pro-iraní (que no es lo mismo que criticar a Israel).

La política de derechos humanos del Gobierno está bien, la apoyo y la aplaudo. Pero no es suficiente, y de ninguna manera se puede justificar cualquier cosa en su nombre. La corrupción que hay es un problema. La pobreza es un problema. Que nuestra plata valga cada vez menos es un problema. Los derechos humanos van mucho más allá de la condena a los responsables de los crímenes de la última dictadura, que por supuesto se lo merecen. Defender los derechos humanos pasa también por otro lado. El problema es que pasa demasiado cerca de intereses económicos que a los K no les son extraños.

Esto está mal, muy mal.

Categorías: arbitrarias · noticias

Volver

Marzo 25, 2008 · Dejar un comentario

lmdmv-2.jpg

Categorías: noticias

Tres secuestrados por las FARC ofrecen su historia a Oliver Stone

Marzo 24, 2008 · Dejar un comentario

Tres ex agentes de la CIA secuestrados por las FARC en Colombia acordaron vender conjuntamente los derechos de su historia al cineasta Oliver Stone. Y, según el diario El país, que cita a la revista colombiana Semana, parece que, cuando se enteraron de que Stone participó como invitado de Chávez en la misión humanitaria de enero pasado, los americanos se preocuparon. ”Va a hacer la película por cuenta de Chávez y no nos vamos a ganar ni un peso”, habría dicho uno de ellos. ¿Clara Rojas -cuya historia es, definitivamente, la más cinematográfica de todas- habrá hecho su oferta también?

Categorías: noticias

Paranoid Park – Gus Van Sant

Marzo 21, 2008 · Dejar un comentario

Categorías: trailers

Viaje a Darjeeling

Marzo 21, 2008 · Dejar un comentario

Viaje a Darjeeling narra un viaje a la India pero es, una vez más, un viaje al inconfundible universo de Wes Anderson. Tres hermanos distanciados desde la muerte de su padre viajan en un tren hacia los Himalayas para encontrar a su madre, que los dejó hace tiempo para refugiarse en un convento. En el trayecto pasa de todo, pero las cosas suceden como sólo pueden suceder en el mundo de Wes: teñidas de un humor por momentos absurdo, sobre todo agridulce.

Anderson se apoya en la riqueza de colores, texturas y sonidos que le ofrece la India y la potencia hasta el preciosismo. La película ofrece un despliegue visual increíble, es realmente un mundo en colores, poblado -una vez más- de objetos-fetiche cargados de sentido. Los tres hermanos van y vienen, suben y bajan de cuanto medio de transporte encuentran a mano, e incluso corren por los andenes con varias de esas valijas naranjas con dibujitos de animales y las iniciales de la familia bordadas. Esas valijas que son la carga de la que estos tres hermanos -entristecidos por la ausencia de sus padres- no logran desprenderse.

La primera parte del film pinta los clichés de los turistas yanquis de tour por la India en busca de una espiritualidad -¿perdida?- y resulta entre cómica y patética. Pero todo cambia cuando los bajan del tren. Allí comienza otra cosa.

El encuentro con los tres niños en el río, y todo lo que sucede después, abre paso al mundo de los sentimientos, ese que siempre estuvo allí, pero quizás relegado a un segundo plano por el excesivo control de cada detalle. Anderson parte del preciosismo visual y el humor agridulce para construir un universo que podría terminar saturando por su carácter artificial pero que, sin embargo, encuentra a estos hombres tristes y ya crecidos que se comportan como niños, con las emociones a flor de piel. El encuentro en la aldea es una de las escenas más lindas, y es notable que todo lo que pasa y lo que les pasa, transcurra casi sin palabras. Igual que con la madre. En todo el recorrido del film hay silencios poblados de imágenes y gestos primarios que comunican a los personajes con el resto del mundo, y con nosotros.

Categorías: en el cine

Pablo Szir y la historia de Los Velázquez

Marzo 19, 2008 · 10 comentarios

Leí en la programación del próximo BAFICI que uno de los cineastas en foco es Pablo Szir. Pero lo que quiero contar acá es la historia de una película suya que no se va a proyectar, que no se puede ya proyectar: Los Velázquez.
Pablo Szir, un cineasta vinculado al Grupo Cine Liberación, fue secuestrado por la dictadura en 1976, e integra la triste y extensa lista de detenidos-desaparecidos de nuestro país.

Entre 1971y 1972, Szir filmó, junto a su pareja de entonces, la productora Lita Stantic, la película Los Velázquez. Años después, la película desapareció con él. En una entrevista con Moira Soto, Stantic cuenta: “Los Velázquez desapareció con Pablo, el negativo lo tenía él. Estaba completada la filmación, había un armado, el positivo estaba en el laboratorio, y el compaginador lo destruyó porque le dio miedo. Por supuesto, cada tanto aparece alguien con un dato, dice que puede estar en Cuba… Ya es un mito”.

Pero la película no es el único mito de esta historia. Isidro Velázquez fue un bandido salteño que, en los años ’50, se convirtió en una especie de Robin Hood al que los campesinos ayudaban a ocultarse. Cuenta la historia que Velázquez era un campesino maltratado injustamente por la policía, hasta que un día se rebeló, la enfrentó y tuvo que abandonar su casa. Lo acompañó Claudio, su hermano menor.

Luego de la muerte de Claudio -asesinado por la policía-, Velázquez se juntó con Vicente Gauna, un forajido. Realizaban secuestros a estancieros y robos a comercios, y luego repartían el dinero entre los pobres. Velázquez y Gauna lograron escapar de un enorme operativo policial con 800 hombres armados. En algún momento, llegó a intervenir, incluso, el Poder Ejecutivo nacional, que destinó una partida millonaria para que la policía chaqueña los capturara. Así, Velázquez se fue transformando en leyenda.

Finalmente, la policía lo mató en una emboscada el 1 de diciembre de 1967. Fue tan complicado enfrentarlo y matarlo, murieron tantos policías en ello, que esa fecha se declaró día de la policía del Chaco. La población humilde, en cambio, lloró la muerte de Velázquez. El árbol junto al cual había caído y su tumba se convirtieron en lugares de peregrinación. Las autoridades decidieron entonces quemar el árbol y borrar las señas de la tumba. La de Velázquez pasó a ser una tumba NN.

Hay un chamamé de Oscar Valles que cuenta esa historia: El último sapucay. Y en 1987, cuando se cumplieron 20 años del asesinato de Velázquez, Luis Bruchstein publicó esta excelente nota sobre su vida en la revista Crisis.

Según cuenta Lita Stantic en El cine de la resistencia: Los Velázquez -un relato incluído en un libro que está en la biblioteca del INCAA- Pablo Szir se interesó en la historia de Velázquez a partir de la lectura de Isidro Velázquez: formas prerrevolucionarias de la violencia (1968), del sociólogo Roberto Carri. En ese ensayo, Carri hacía una lectura particular de la historia del bandido, teñida por el espíritu de la época. El sociólogo de 28 años veía en Velazquez un anticipo de las luchas de liberación nacional.

Roberto Carri es, además, el padre de Albertina, la joven cineasta que este año estrenará La rabia. En algún BAFICI anterior, Albertina presentó Los Rubios, una interesante película sobre sus padres desaparecidos.
Según el informe de la Conadep, en 1977 los Carri y Szir estuvieron detenidos juntos en el “Sheraton”, un centro clandestino de detención en La Matanza.

Categorías: arbitrarias · noticias

Programación del BAFICI

Marzo 18, 2008 · 1 comentario

Hoy a la mañana, el director del festival, Sergio Wolf, y el ministro de Cultura porteño, Hernan Lombardi, dieron a conocer la programación del BAFICI en una conferencia de prensa en el Centro Cultural Recoleta. En el sitio oficial del festival todavía no subieron la info, pero en OtrosCines se puede encontrar el listado completo: 427 títulos.

Categorías: noticias

Ficció

Marzo 18, 2008 · Dejar un comentario

Ficció, del catalán Cesc Gay, recibió el año pasado el premio a la mejor película en el festival de Mar del Plata. La vi recién ahora, y la sensación es un ni. La película está bien, pero no mucho más. Quizás tenía demasiadas expectativas por el premio y, sobre todo, por Krampack, otra película suya que me gustó mucho.

Alex, un director de cine, visita a un amigo que vive en un pueblito en los pirineos. Escapa de la rutina familiar para inspirarse y escribir el guión de su próxima película. Allí conoce a Mónica, amiga de una amiga y, de a poco, se enamoran. Toda la película narra el acercamiento que no termina de concretarse entre ellos dos. Mucha mirada, mucho silencio, música bonita y paisaje bucólico. Los actores transmiten muy bien lo que les pasa a los personajes, pero el problema es que pasa poco. Y no me refiero sólo a que hay poca acción, aunque es una típica película introspectiva, reflexiva. El problema no es que haya poca acción en términos dramáticos, sino que pasa poco porque todo gira en torno a una única idea: los sentimientos contenidos de los personajes que no terminan de jugarse, que quieren “hacer las cosas bien” y eligen preservar sus respectivas parejas. Eso es todo. Y con eso, me parece, no alcanza.

Un capítulo aparte merece la condición de cineasta del protagonista. Alex prácticamente no habla de cine. Realmente, uno se olvida de que el tipo es cineasta, podría dedicarse a cualquier otra cosa, y casi sería lo mismo. El hecho de que sea cineasta es una excusa que permite abrir el jueguito de la “ficción”. El cine y la película de Alex aparecen en ciertas ocasiones, siempre del mismo modo: durante la cena de la primera noche, en la que alguien pregunta si Mónica es también un personaje del guión; cuando Alex le dice a Mónica que lo que están viviendo podría ser una película; cuando Judith -la amiga- le sugiere que filme algo en ese pueblo. Todo el tiempo hay “guiños” demasiado obvios en ese sentido. La película se llama Ficció -ficción- y deja muy en claro que, finalizado el viaje, aunque Alex no avanzó con el guión, ya tiene una historia para su próxima película. Parece que en Ficció el cine es, apenas, una excusa. Prolija, filmada con delicadeza y excesivo buen gusto. Pero sólo eso.

Categorías: cine en dvd