la conversación

Entradas de Septiembre 2008

La próxima estación

Septiembre 22, 2008 · Dejar un comentario

La próxima estación. Historia y reconstrucción de los ferrocarriles, es el nuevo capítulo de la saga que Pino Solanas comenzó con Memoria del saqueo y continuó con La dignidad de los nadies y Argentina latente. El documental es excelente. La frase de uno de los entrevistados es contundente: lo que hicieron con los trenes fue “un verdadero ferrocidio”. Solanas cuenta la historia de los trenes en nuestro país, desde los inicios hasta el “ramal que para, ramal que cierra” de Menem y los trenes de hoy. La película remite inevitablemente a La hora de los hornos, sobre todo por la utilización de esos grandes carteles sobre fondo negro. Sin embargo, en este caso Solanas elige un tema y se mete a fondo. No deja de insertarlo en el contexto de la historia nacional, es cierto. Pero La próxima estación no intenta ser un “tratado general”, sino que se concentra en los ferrocarriles, y ahí gana en profundidad, y también en interés. El documental político es el terreno de Solanas cineasta, y en La próxima estación alcanza su mejor nivel.

Por supuesto, uno sale del cine indignado. Pero también contento de que haya directores que dediquen sus esfuerzos a realizar películas así. La próxima estación demostró ser, además, una película oportuna. El día del estreno, el 4 de septiembre, fue el del incendio de vagones en Castelar.

Categorías: en el cine

Oído al pasar

Septiembre 14, 2008 · Dejar un comentario

En el Cinemark Palermo, sábado 22.30:

¿Pino Solanas tendrá tantos espectadores como votantes?

Categorías: arbitrarias

Murió Sammaritano

Septiembre 12, 2008 · Dejar un comentario

 Un día triste para el cine. Me acabo de enterar por esta nota de Diego Lerer en Clarín que ayer a la tarde murió Sammaritano, fundador del Cine Club Núcleo y de la revista Tiempo de Cine, sobre la que estoy haciendo mi tesis.

Categorías: noticias

No end in sight

Septiembre 10, 2008 · Dejar un comentario

El documental de Charles Ferguson sobre las mentiras de la administración Bush en la guerra de Irak puede verse entero en You Tube hasta el 5 de noviembre. Obtuvo el Premio Especial del Jurado en la edición 2007 del Sundance y también fu nominado al Oscar. Este es el trailer:

Categorías: trailers

La mujer sin cabeza

Septiembre 3, 2008 · 1 comentario

La tercera película de Lucrecia Martel profundiza el rumbo que la directora salteña emprendió desde La ciénaga. La mujer sin cabeza extrema todo aquello que vislumbrábamos en sus películas anteriores. En boca de alguien con poca paciencia ante el cine que se propone un poco más experimental, en la película “no pasa nada”. Y en parte es cierto, pero sólo en parte.

En términos narrativos pasa poco. La anécdota es simple: en Salta, una mujer de clase alta atropella algo en la ruta y no baja a mirar. Primero cree que es un perro, pero después se convence de que mató a una persona, un chico. A partir de ahí, la mujer sin cabeza del título se desconecta del mundo que la rodea. Inmersa en él, deambula medio ausente, medio autómata.

Verónica (así se llama el personaje interpretado por María Onetto) entra en un estado de confusión que uno como espectador percibe a través de los sonidos, los colores, la textura de las imágenes. Martel crea un clima particular que no resulta sólo de la suma de esos elementos por separado. Por debajo de la no historia, hay un modo de ser de la clase alta provinciana, se revela algo de su idiosincracia. Un gesto, una mirada, la cadencia de una voz alcanzan.

Cuando la posibilidad de que Verónica hubiera atropellado a un chico cobra un poco más de fuerza, a raíz de ciertos hechos que no voy a detallar para no contar demás, el marido viaja a Tucumán, y “de paso” arregla el auto. Pero ésa es apenas la punta del iceberg. Hay algo -difícil quizás de sintetizar en palabras, porque la materia de Martel es, justamente, el cine- que la película deja traslucir todo el tiempo. La forma en que ven los miembros de esas familias de plata a los pobres que los rodean. El interés, por ejemplo, que manifiestan ante el accidente en el camino, cuando los bomberos trabajan. Una especie de curiosidad escéptica, desinteresada, aislada por un muro del mundo en el que ellos viven.

Al ver la película, todo el tiempo tuve una sensación muy concreta: la de una comprensión latente de lo que sucede, que nunca se explicita y sin embargo resulta evidente, casi obvia.

Una de las cosas que más me gustó es que, a medida que pasaban las horas primero, y los días después, se me venían más y más imágenes, pero transfiguradas en impresiones vívidas.

Categorías: en el cine